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ENERGÍAS RENOVABLES
(ensayo del 13-12-2007)


Ahora que está tan de moda hablar de las energías renovables conviene recordar y hacer justicia a algunos personajes del mundo científico cuya labor permitió abrir nuevas líneas de investigación en la transformación energética. En 1867, el científico portugués, nacionalizado español, Saturninho Manteiro sorprendió a los participantes en el Congreso Internacional de Científicos Desorientados, celebrado en Ancacubas (Méjico), al exponer los resultados de sus experimentos: combinando honorato potásico con dióxido de mateos mediante una sustancia de su invención, conseguía que dos bombillas de formas y potencia diferentes brillaran con idéntica intensidad. Cambiando de forma aleatoria el honorato potásico o el dióxido de mateos a los polos positivo o negativo, el resultado seguía siendo el mismo. Manteiro fue sin embargo reacio a publicar los resultados de sus experimentos y los mantuvo en un archivo secreto al que únicamente tenían acceso los cinco miembros de su equipo de investigación. Sin embargo, la comunidad científica comenzó a hablar del nacimiento de la “energía balear” y el fluido pasó a conocerse con el nombre “saturnino”, en homenaje a su descubridor. En 1914, el físico italiano Antonino D' Abadengo, tuvo acceso al archivo secreto de Manteiro y sorprendido por el fantástico hallazgo, continuó los experimentos iniciados por éste. En el Instituto Multidisciplinar Para las Energías Renovables Italo-Alemanas (I.M.P.E.R.I.AL), fundado en la ciudad lombarda de Vitti por el filántropo bávaro Wolgang Itze, sometió a gran presión en un corto espacio de tiempo a la saturnina y observó cómo ésta se desplazaba hacia el polo negativo y las bombillas acababan estallando. Los resultados de este experimento, aunque no tuvieron repercusión en el mundo científico, dieron la clave a la química francesa Olga D´eau para demostrar en 1937 que sometiendo a fuerte presión durante un largo periodo de tiempo al dióxido de mateos, éste se posiciona en el polo negativo, obligando al honorato potásico a adoptar la función conductora propia de la saturnina, que a su vez se desplaza hacia el polo positivo. Con el nuevo experimento las bombillas volvieron a brillar, aunque de forma intermitente.
La Fundación Salamanca Cultural presentará en Enero de 2008 un compendio de los trabajos de los tres científicos. La muestra se expondrá en el Centro Cívico de Chamberí con el nombre de ENERGÍA BALEAR RENOVABLE.

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