ENSAYO DEL 22 DE NOVIEMBRE DE 2007
(Día de Santa Cecilia)
Después de una breve temporada sin juntarnos, retomamos los ensayos del grupo con muchas ganas e ilusión, aunque un tanto espesos. Curiosamente nuestra máquina rítmica, normalmente perfecta, no era capaz de dar un golpe en el sitio y no es porque no le dijéramos que encargara el charrasco con madera de balsa, pero él ni caso, burro grande ande o no ande, y claro, como pesa tanto el artefacto, pues no andaba. Hemos estado antes con los hermanos de Joaquín “Pito”, amigo de este grupo, multidisciplinar, polifacético y con amplio curriculum a sus espaldas en eso tan sano que es tomarse la vida con buen humor. Nos contaron tres o cuatro anécdotas más de su vida, para añadir a las que ya conocíamos y de las que Nino dio fe en tiempo y forma en el secretísimo diario del grupo. Joaquín es, o mejor dicho era cartero, pero siempre tuvo otros oficios alternativos que le ayudaban a llenar la saca. Al parecer, uno de estos oficios fue el de funerario y un día tuvo que ir a un pueblo porque se había muerto una persona. La familia le indicó la habitación del difunto y se encontró en una cama a un señor con los ojos abiertos y en la otra a una señora con los ojos cerrados. Amortajó no sin cierta dificultad a la señora y cuando consigue meterla en la caja aparece alguien de la familia gritándole. Al parecer, el que se había muerto era el hombre, aunque la mujer “estaba muy malita”. Dicen los hermanos, que Joaquín sólo dijo “cagüen la leche, con lo que me había costado amortajarla”. Tres días después que su marido murió la pobre señora. No nos extraña, aunque nunca sabremos qué parte de culpa tuvo Joaquín.. El resto de historias que nos contaron son porno duro, y esta página pueden verla los niños. |