Visitando la página web de Villavieja accedí a la del grupo Baleo, desde allí a un artículo del Adelanto sobre la presentación de su último trabajo. De las reflexiones de José Ángel acerca del significado del título de su nuevo proyecto me asaltaron otras reflexiones que con su permiso, voy a exponer: “El polvo de jabre no nos deja ver el camino”.El arduo y conseguido trabajo de Baleo nos puede llevar a tener una visión un tanto desenfocada de la realidad que nos rodea, por desgracia ellos son la prueba fehaciente de la “pobreza” en la cual nos hallamos, pues no son la norma sino la excepción.
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Me explico: En una sociedad civil cuya única ilusión e interés cultural al leer una revista, un periódico o al ver la televisión se limita a saber quién se ha acostado con quién, o si sus pechos son naturales o de silicona, es un trabajo hercúleo, es decir, es una tarea de héroes apostar, luchar, trabajar por una historia propia, por rescatar una memoria de nuestros ancestros sin embadurnarla de hedionda política. Clara, limpia, transparente como las frías mañanas de nuestra tierra.
José Ángel y su grupo son unos HÉROES sin haber pegado un sólo tiro, sin haber ganado la Champions, sólo con su trabajo quedado y honesto. Son unos héroes por apostar por algo que no vende, que no interesa, que no es glamoroso. Por velar por nuestros recuerdos, por nuestras raíces, por lo que fuimos, somos y estamos dejando de ser; a contracorriente, a pulso, con lo que hay que tener.
Toda la trayectoria de Baleo, desde sus ensayos, sus discos, sus actuaciones, debemos saborearla, degustarla con la quietud y la calma de las tardes de invierno, asimilarla, hacerla nuestra, no tragárnosla como hacemos con la telebasura. Sus canciones, sus melodías, sus letras van más allá de unos sonidos armoniosos y agradables. Nos hablan del pasado sí pero también del presente y del futuro; de un presente: duro, sin ilusión, de subsistencia y de un futuro: incierto, árido, abrasado pero donde aún hay cabida para algún brote de verdoso frescor entre el polvo de jabre.
Gracias Baleo, una vez más, por vuestro tesón, testarudez y honestidad. Pregoneros involuntarios de un presente que nos atenaza mientras, a través de vuestra música, miramos atrás con añoranza y al futuro con ligera y contenida esperanza.
Manuel José Lorenzo Bogaz.
Enero 2007. |